La extracción en bloque de este segmento de una unidad estratigráfica arqueológica permitió preservar restos frágiles de alto valor documental y etnológico, manteniendo su integridad, humedad y temperatura. El suelo, perteneciente a la unidad geológica de Filón Nuevo, es heterogéneo y rico en arcillas, lo que genera condiciones anaerobias que han conservado objetos de fibra vegetal. Estas condiciones deben mantenerse hasta que los materiales sean correctamente trasladados y depositados en el museo.


